jueves, 10 de abril de 2014

Lo nuestro, lo vuestro y lo de todos.

Hablar de lo que sientes, de la soledad, de la sociedad, del contexto vano, de los días, de las personas, de las tardes, de las noches, de la madurez, de la importancia, del egocentrismo y del amor.
Un mundo lleno de palabras vanas, vacías e inentendibles; llenas de espacios.
Un lugar donde la soledad no existe, donde caer bajo es normal, donde la injusticia predomina y la pena es pan de cada día.
Un sistema compuesto por elementos que no viven y tampoco dejan vivir, favoritismo endogrupal sobresaliente, seres humanos que creen ser personas y personas que no se consideran de este planeta. Este planeta que da asco la mayor parte de los días -si la negatividad te inunda- o que es maravilloso -si los seres humanos que crees que son personas te enseñan la belleza, la maestría con la que tratar la existencia de nuestro cuerpo en la tierra-.