viernes, 28 de marzo de 2014

La vida es un trabalenguas que tienes que entender

Muchas veces no es cuestión de 'cuánto sales', 'cuánto dinero' o 'cuántos amigos' tienes, sino 'qué tipo' de personas te rodean, 'cuánto tiempo' estás con ellas y 'cuánto' las quieres. 
Muchas veces no vemos nada de esto, y deberíamos bastante más a menudo. Deberíamos ver la vida tal y como es, algo bonito por lo que sentirse afortunado cada día siendo espectadores de las maravillas que se presentan y sonriéndole al mundo por lo mucho que tienes, por las personas que te acompañan en el camino y por lo que llorarías si te faltan. Una forma bastante peculiar de apreciar cuán importante es una persona para ti. Llorar por ella. Ya sea porque no esté, porque no te recuerde, porque no puedas estar junto a ella... 


No está mal llevar cada día una banda sonora para poder apreciar la vida como deberías en los días soleados, en esos lluviosos que no aguantas o que te encantan, o en aquellos en los que la alergia te mata. 
Al fin y al cabo, todos son días por los que alegrarse de estar vivos y de sentirse queridos.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Mi día a día

Otro día de esos en los que me apetece escribir. 
La mayoría de las veces lo plasmo en un papel, lo doblo y lo tiro a la basura. Pero, las que menos, me da por escribir algo por aquí. En un lugar donde no lee nadie que me conozca (aunque siempre hay excepciones). Nunca escribo ni todo lo que quiero, ni todo lo que me sale cuando me pongo a ello, a escribir aquí.

¿Algún día me sentiré realizado?
Con esfuerzo, dicen. Con esfuerzo y valía, digo yo.
Si te falta valía, por mucho esfuerzo que hagas, alguien que se haya esforzado y tenga valía en la tarea... te aplastará.
Triste y vetada realidad.

lunes, 10 de marzo de 2014

Spring time


Llega primavera y con ella las flores, los cielos azules, los naranjos con azahar y los céspedes color verde 'Andalucía'. 

Llega el sol, los paseos, las 8 que se convierten en 9, las noches que se acortan y los días en buena compañía.


Llega el bien sentido amor, las hormonas revolucionadas, las alergias a... ¡a dios sabe cuántas cosas! y sentirte bien yendo a la universidad por el solazo que te alumbra la cara.