miércoles, 30 de marzo de 2016

Respirar



No sé por qué. No sé por qué pasan tantas cosas malas en esta vida. No es fácil vivir. Ni sobrevivir. Pero creo que eso está implícito. Pero no creí que fuera todo tan difícil. Es una cuesta arriba demasiado empinada. Y en la que a veces sientes la necesidad de descansar a la mitad. Supongo que para intentar acostumbrarte al paisaje y porque estás agotado de tanto caminar; con las piernas cargadas de tanto subir. 

Y esperas poder alcanzar la llanura. O encontrar, en esa caminata que tan casado te tiene, algún oasis de mini tranquilidad para más tarde poder seguir andando. Es difícil, claro. Es muy difícil cuando sientes que esa caminata es tan pesada. Pero hay que plantearse que algo te anima a seguir.

Y ese algo es tu gente: familia, pareja, amigos... que están ahí, aunque unos días más que otros, pero que te hacen reír, te ven llorar, o al menos te escuchan, y te quieren. Y ese es otro de los temas pendientes de los que deberíamos darnos cuenta.Y muchas veces creo que pienso demasiado en eso, pero, ¿sabéis lo que valoro querer? ¿sabéis lo que se arrepiente una persona cuando no aprovecha a otra persona que se ha ido demasiado pronto? Pues yo lo sé, y ni yo mismo lo demuestro lo suficiente.

Querer y demostrar no es de cursis, querer y demostrar es de humanos. Y lo necesitamos cada día.

Piel rota


A veces me da por pensar en llamarlo y caigo en que ya no está. Y ahí es cuando duele el doble.

sábado, 21 de noviembre de 2015

La veintena

Podría decirse que nunca fui verdaderamente consciente de que iba a ser adulto tan pronto.

En realidad, es difícil expresar lo que se siente cuando sientes que te estás convirtiendo en una especie de perro viejo, pero joven.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Lo que significa estar vivo

Vengo a decir que hola, que tengas paciencia, que no desistas, que lo intentes, que no te agobies, que te quieras, que te valores. Vengo a decir que sueñes un poco más todos los días, que tus metas sean altísimas, que creas que lo puedes hacer todo. Vengo a decir que esto no es auto-ayuda, que esto es la realidad; una realidad que hay que tener en cuenta cada día. Porque sino, ¿qué sentido tiene estar vivo? ¿qué sentido tiene estar sanos? ¿qué sentido tiene tener familia y amigos? ¿qué sentido tiene estudiar si no es para que te apasione cada día aunque te cueste la vida levantarte para ir a clase? Ningún sentido. Y tienes que aprovecharte de ti mismo y disfrutar. ¡Qué estas vivo, cojones!

viernes, 9 de octubre de 2015

En resumidas cuentas

Hace unos días leí que si la cosa más insignificante te da ganas de llorar -no siendo de esa condición, claro está- es que estás desbordado emocionalmente. Que ya has llegado a tu límite de soportar guardarte tanto. Y creo que me pasa. Creo que estoy desbordado emocionalmente.
Me lo noto ya cada día. Es por la tristeza incesante que me desborda, precisamente. Pero también por la incertidumbre que siento y por el asco que me dan tantísimos aspectos de la vida. 


jueves, 17 de septiembre de 2015

History

Me da verdadera rabia el que no me salga una sola palabra de lo que siento. Ni aunque me ponga a escribir. 
Así llevo semanas. No sale nada. Solo respiro y digo gilipolleces sobre cuán gilipollas soy, y de ahí no salgo. Y me apena no mostrármelo ni a mi mismo frente a un papel, frente a una pantalla; con un bolígrafo o un teclado a mi disposición. Me apena y me duele. Me duele no poder escribirle a un papel o a una pantalla lo que siento, cuándo lo siento y por qué lo siento. 
Me hace falta. Me hace falta llorar acompañado. Me hace falta abrazar, besar, sentir lo que solo con una persona siento. Me apena no poder ver este año a más de una persona que significan mucho para mí -salvando las distancias de cada caso-. 
Me apena, simplemente me apena. Me duele, qué coño, me duele. Y me hace llorar, claro que me hace llorar. Pero lo que más pena me da es que en uno de los casos quedan lágrimas reservadas para toda mi vida. Y es antinatural tan joven y nunca lo dejaré de pensar. Nunca.